No es una crisis: es una estafa

Triste día de recortes, triste día de ajustes, triste día de saqueo a la población, triste día de mentiras, de destrucción, de engaños, de desmantelamiento de los servicios sociales y del Estado del bienestar, de ataques y estrangulamiento sistemático de la población que más necesitada está…

Gracias, Gobierno del PP. Gracias a vosotros vamos directamente al infierno…

Un ajuste de 65.000 millones

01 Subida del tipo reducido del IVA del 8% al 10%

02 Subida del tipo general del IVA del 18% al 21%

03 Subida de los impuestos especiales-medioambientales

04 Supresión de la deducción por vivienda

05 Supresión paga extra a funcionarios y menos días libres

06 Reducción prestación de desempleo desde el séptimo mes

07 Reforma de las pensiones

08 Se reduce un 30% el número de concejales

09 Recorte de 600 millones en el gasto de los ministerios

10 Recorte del 20% en subvenciones a partidos y sindicatos

Mas información aquí y aquí.

Llamamiento de urgencia: NO a los recortes en la financiación de la UCM.

Para firmar la petición, pincha aquí

Hola,

Acabo de firmar la siguiente petición pidiendo a:A toda la población madrileña y sus representantes

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Llamamiento de urgencia: No a los recortes en la financiación de la U.C.M.

El gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid pretende recortar la
partida salarial de nuestra universidad en 17,8 millones (8,9 en profesores
y otros 8,9 en personal de administración y servicios).
Este recorte significaría despidos masivos en ambos colectivos y, en
consecuencia, la imposibilidad de llevar a cabo en condiciones la tarea que
la sociedad nos encomienda, tanto a nuestra universidad como al resto de
universidades públicas de la región: asegurar el derecho a la educación,
impulsando así mismo el conocimiento a través de la investigación. Se plantean además otros recortes presupuestarios, que se pretenden compensar con el incremento de tasas universitarias.

A la Universidad Complutense no le sobra personal. Al contrario,
trabajamos desde hace tiempo, y cada vez más, con una grave carencia de
medios, humanos y materiales, lo que se aprecia fácilmente al observar el
elevado porcentaje de precariedad en nuestra plantilla o la infradotación
de recursos para las labores de investigación (sólo es funcionario el 53% del profesorado y el 42% del personal de administración y servicios). A pesar de ello, y gracias sobre todo al esfuerzo de una plantilla muy comprometida con la universidad, la Complutense ha seguido llevando a cabo su insustituible función como servicio social, y de forma notable, con más de 83.000 alumnos en 274 títulos oficiales y 187 titulaciones propias, y una ingente tarea investigadora.

Sin embargo, si efectivamente se aplican más recortes, como el anunciado, la universidad no puede seguir funcionando. Por eso hacemos este llamamiento de urgencia. Lo decimos con toda claridad: si no se mantiene el conjunto de la plantilla actual, ya insuficiente, la Complutense no podrá iniciar su actividad el próximo curso académico 2012-2013.

Por eso, como miembros de la universidad que somos, responsables y miembros de sus distintos órganos de gestión (Rectorado, Decanatos, Direcciones de departamentos), órganos de representación (Claustro, Juntas de Facultad y Escuela, Consejos de Departamento) y organizaciones y asociaciones (sindicales, estudiantiles, profesionales, científicas), nos dirigimos al conjunto de la población para pedir su apoyo a la exigencia de dotación inmediata de todos los fondos necesarios para el mantenimiento de la plantilla de la Complutense al completo, único medio de asegurar la continuidad de una actividad universidad digna de tal nombre (fondos que no pueden proceder ni del aumento de las tasas ni de la reducción de las becas, puesto que en ambos casos se impediría el acceso a la universidad de los sectores sociales de menor renta, lo que hasta ahora ha sido una conquista democrática). Nos dirigimos en particular a todos los cargos electos, a escala nacional, regional y local, para que apoyen este pedido imprescindible.

Es una exigencia democrática elemental, no sólo porque estos recortes nunca han sido incluidos en un programa electoral presentado a la ciudadanía (al contrario, el compromiso expreso era no recortar ni en educación ni en sanidad), sino porque es incompatible con la democracia impedir el desarrollo científico, retroceder en los derechos laborales y cuestionar los derechos del conjunto de la ciudadanía.
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Atentamente,

[Your name]

Carta de un investigador a Rouco Varela, arzobispo y deshauciador

Querido Antonio María,

Ayer, después de la misa de las 19h, varios afectados por los desahucios hipotecarios decidieron encerrarse en La Almudena, la catedral de tu archidiócesis. La Iglesia, mostrando gran solidaridad con estas personas que sufren, decidió llamar a la policía para desalojarlos.

Por lo visto, os preocupa más vuestra casilla en la Declaración de la Renta que las casas de familias desahuciadas.

Antonio Maria, yo soy ateo, pero algunos mensajes del cristianismo que me parecen fabulosos. Si me permites, me gustaría recordar algunas enseñanzas de un personaje que quizás te suene: un tal Jesús de Nazaret, hijo de José el banquero, -perdón, José el carpintero-.

¿Jesús apoyaría a las familias deshauciadas o a los bancos? Yo soy investigador en física, no tengo ninguna capacidad para dictar clases de religión. Me limito a copiar de la Biblia:

1) “Él derribó del trono a los poderosos y enalteció a los humildes, a los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió vacíos.” (Lc 1,52-53).

2) “Cuando des una comida o una cena, no invites a tus vecinos ricos. Cuando des un banquete, invita a los pobres.” (Lc 14,13)

3) “Había cierto hombre rico que se vestía de púrpura y lino fino, celebrando cada día fiestas con esplendidez. Y un pobre llamado Lázaro yacía a su puerta cubierto de llagas, ansiando saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico. Murió el pobre y fue llevado por los ángeles al seno de Dios; murió el rico y fue sepultado en el Infierno.” (Lc 16,19-23).

4) “Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.” (Lc 14,33)

5) “Él hace justicia al huérfano y a la viuda, y ama al extranjero dándole pan y vestido.” (Dt 10,17)

Antonio María, menos mal que Jesús vivió hace 20 siglos. Tengo la impresión de que si viviera en nuestros tiempos, hubiese montando un 15-M de la de Dios.

Un abrazo su Eminencia,

Alberto Sicilia.

(Extraido de su blog «Principia Marsupia»)

Para esto sirven las religiones (en especial la religión católica): para beneficiar a los ricos, a los poderosos y perjudicar a los pobres, a los más débiles.

Una canción para todos ellos, para los que piensan más en el poder que en los que realmente más ayuda -en todos los sentidos- necesitan.

«No necesito vuestro dios. Necesito seres humanos.

El latido de los campos. La tierra y las estrellas.

Necesito algún tipo de amor. Te necesito»

(Anne Clark, Psalm)

I don’t need your god.
I don’t need your eternal, paternal god.

Don’t need your reassuringly protective,
good and evil in perspective god.

Don’t need no imported, distorted, inflated, updated holy roller, save your soul, or anaesthetisingly opiate god.

Don’t need no, «All creatures that on earth do dwell; be good or you go to hell» god.

Don’t need no «Hare Krishna! Hare Krishna! Hail Mary! Hail Mary!» god.

Got no yen for zen, Bhagavad Gita, or gurus.

No mormons, methodists, seventh-day adventist gods. No absolutes beyond refute – the reverential, preferential, Judaic, messianic god.

No bibles, no mahajanas, instant dharma gods.

Don’t need no spiritual suicide, prefrontal lobotomising god.
Don’t need no stoic, sexless, antiseptic god.
Don’t need no neon crucifix.
No crusade, no burka, or kabbalah.
No camels, or needles, or papal decrees.
No mail order icons, korans or mandalas.
No Meher Babas.
No imams or ayatollahs.

No sharia.
No opus dei.
No dianetics.
No tarot or beads.
No devadasi.
No immortal, invisible «God’s only wise.»

Don’t need no televised, circumcised, incessant, incandescent gods.
I don’t need your gods.

I need human beings.
The beasts of the field,
the earth and the stars.

I need some kind of love.
I need you.

La universidad pública madrileña… camino de la asfixia

Más recortes, más injusticias, más decisiones sangrantes, más incongruencias, más amenazas, más tasas escandalosas para los estudiantes, más puestos de trabajo de profesores competentes en peligro… hasta que consigan destruir la educación pública universitaria… y a este paso, será pronto y sin darnos cuenta: una asfixia lenta, progresiva y calculada.

Pero NO lo podemos permitir: la educación pública es de lo poco que no crea desigualdades sociales. Y gobiernos como el de la Comunidad de Madrid o como el del Estado central no se pueden salir con la suya. No podemos permitirlo. No podemos ni debemos. Yo no estoy dispuesto a ello.

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Comunidado del Rector, José Carrillo, de la Universidad Complutense de Madrid

El Gobierno de la Comunidad de Madrid recorta el presupuesto de la UCM y de las demás universidades públicas de la región

El Gobierno de la Comunidad de Madrid ha comunicado a las seis universidades públicas madrileñas el alcance de los recortes presupuestarios que quiere imponer durante el presente ejercicio de 2012. Concretamente, la Universidad Complutense de Madrid se vería afectada por una rebaja en las dotaciones que le transfiere la Comunidad de 67 millones de euros, de los cuales 44 millones incidirían directamente en el actual presupuesto de 2012.

El Ejecutivo de la Comunidad de Madrid pretende justificar los mencionados recortes en la aplicación de recientes normativas de ámbito regional, como la Ley 6/2011, y de ámbito nacional, como el Real Decreto-Ley14/2012.  El Gobierno regional estima que la ampliación en la Universidad Complutense de la jornada laboral a 37,5 horas semanales que establece la Ley 6/2011 supondrá un ahorro de 8,90 millones de euros y que la aplicación de las nuevas cargas docentes contempladas en el Real Decreto-Ley 14/2012 proporcionarán otro ahorro de 8,94 millones de euros.

Paralelamente, el Gobierno regional pretende sustentar los citados recortes a las universidades públicas de Madrid en la subida de tasas que recoge el Real Decreto-Ley 14/2012. Los cálculos del ejecutivo madrileño prevén un incremento de ingresos para la UCM de 49,22 millones de euros con la aplicación de las nuevas tasas.

Ante estas medidas, el Rectorado de la Universidad Complutense de Madrid quiere manifestar su profunda preocupación y su total desacuerdo con las mismas al entender que no hay margen razonable para aplicar dichos recortes ni es previsible el aumento de ingresos provenientes de las nuevas tasas que plantea el Gobierno regional. Además sería profundamente injusto hacer recaer el recorte en la financiación sobre los estudiantes y sus familias. Desde el Rectorado de la UCM se considera de especial gravedad que una de las medidas que se pretenden adoptar para la contención del gasto público de las Administraciones Públicas sea la rebaja en la financiación de la educación superior, cuando la misma se encuentra hoy muy alejada de la media europea y es, a todas luces, insuficiente.

La Universidad Complutense ha hecho grandes esfuerzos para afrontar sus problemas económico-financieros con el objetivo de tener un presupuesto equilibrado en 2012. Sin embargo, el camino emprendido por el Gobierno de la Comunidad de Madrid hace inútiles todos esos esfuerzos y nos colocan ante el mayor recorte que ha sufrido nunca  la Universidad.

Desde el Rectorado de la UCM entendemos que se está utilizando la crisis para imponer medidas restrictivas a las universidades públicas, lo que incrementará aún más los graves problemas de desarrollo de nuestro país. Precisamente, no es casualidad que sean Grecia, Irlanda, Portugal, Italia y España -los países que menos han invertido en educación superior e investigación-, los que peor están soportando la crisis que afecta a toda la UE mientras que países que han mantenido una fuerte inversión en educación superior, como Francia o Alemania, están en una situación mucho mejor.

De aplicarse finalmente las medidas incorporadas a lo que hoy por hoy es un Proyecto de Ley, la Universidad Complutense se verá abocada a una asfixia económica que imposibilitará el desempeño de su función esencial de prestación del servicio público de la educación superior.

El Rectorado de la Universidad Complutense quiere ratificar, una vez más, su decidida apuesta por la continuidad de la Universidad Pública, cuyo papel fundamental es colaborar en el desarrollo y bienestar de todo el país y para ello muestra su disposición a negociar con quien corresponda.

Madrid, 27 de Junio de 2012

José Carrillo

Rector de la UCM

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Hay que luchar contra este desmantelamiento -descarado, cruel e injusto- de la universidad pública, y hay que luchar por todos los que la componemos.

LLAMO A LA INSUMISIÓN SOCIAL ANTE LA IMPOSICIÓN POR PARTE DE LA COMUNIDAD DE MADRID DE ESTOS RECORTES EN LA UNIVERSIDAD PÚBLICA MADRILEÑA.

Nothing’s impossible!!!

Presidente a la fuga

«Rajoy decide no celebrar el debate del estado de la nación este año»

Más información aquí, aquí y aquí.

Para él y para todos los demás, una canción: The racing rats, de Editors.

When the time comes
You’re no longer there
Fall down to my knees
Begin my nightmare
Words spill from my drunken mouth
I just can’t keep them all in
I keep up with the racing rats
And do my best to win

Slow down little one
You can’t keep running away
You mustn’t go outside yet
It’s not your time to play

Standing at the edge of your town
With the skylight in your eyes
Reaching out to gods
The sun says it’s goodbyes

If a plane were to fall from the sky
How big a hole would it leave
In the surface of the earth

Let’s pretend we never met
Let’s pretend we’re on our own
We live different lives
Until our covers blown

I push my hand up to the sky
Shade my eyes from the sun
As the dust settles around me
Suddenly night time has begun

If a plane were to fall from the sky
How big a hole would it leave
In the surface of the earth
The surface of the earth

Come on now
You knew you were lost
But you carried on anyway
Oh come on now
You knew you had no time
But you let the day drift away

If a plane were to fall from the sky
How big a hole would it leave
If a plane were to fall from the sky
How big a hole would it make
In the surface of the earth
The surface of the earth

Nada, que no nos quede nada…

«El FMI pide a Rajoy que suba ya el IVA (y los impuestos especiales del tabaco, del alcohol y de las gasolinas), que baje los sueldos a los funcionarios, que quite la deducción por la vivienda,…» más todo lo que ya nos han recortado y robado en tan solo seis meses… ¿Y qué más? Que nos quiten todo ya, ¿no?

Que no nos quede N.A.D.A. es lo que al final va a conseguir este gobierno del PP: que nos quedemos sin nada mientras los bancos son rescatados…

«Ya no hay nada lógico»

Once meses, casi un año,
desde que aquel fino hilo se partió
Nos apartamos. Te llamé ayer y quedamos
Que raro es verte desde el exilio
Ya me imagino, respondes

De pequeños aprendemos
normas de comportamiento
Nada, valen nada
De mayores, aquí estamos, uno frente al otro.
Ocurre nada. Ya no hay nada lógico

Desvanezco en el asiento
mientras te hablo de trabajo,
tú de viajes con amigos
¿Te acuerdas de aquel verano?
Estoy a un metro. Siento tu efecto.
Quiero mirarte como antes
No hay densas nieblas, yo las invento
Bajo los ojos al suelo

De pequeños aprendemos
normas de comportamiento
Nada, valen nada
De mayores, aquí estamos, uno frente al otro
Ocurre nada. Ya no hay nada lógico

Veo que aun conservas locas ideas
que mejorarán el mundo
No quiero marcharme
y que parezca que la herida ya no sangra
Tengo tu pulso
Llevo tu pulso justo aquí
No quiero marcharme sin contarte
que practicaré la esencia
Tengo tu pulso
Llevo tu pulso justo aquí

De mayores, aquí estamos,
uno frente al otro
Ocurre nada
Ya no hay nada lógico

Por una educación pública

Por eso nos manifestamos muchos ayer (sí, muchos, no una «minoría», como dicen algunos por ahí…): por una educación pública, contra el desmantelamiento descarado del sistema educativo público y contra los recortes sangrantes aplicados por el Gobierno.

Y continuaremos luchando por este derecho que nos hace a todos iguales.

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Un enemigo del pueblo

¿Cuántos «enemigos del pueblo» existen en estos momentos?

Una de las mejores obras de teatro jamás escritas (Un enemigo del pueblo) de uno de los mejores dramaturgos que jamás ha existido (Henrik Ibsen).

«DOCTOR STOCKMANN.

— ¿Crees que no me atreveré? Sólo hay una cosa en el mundo a

la que no debe atreverse un hombre libre. ¿Sabes cuál es?

EL ALCALDE.

— No.

DOCTOR STOCKMANN.

— Lo suponía. ¡Ea!, voy a exponértela: un hombre libre no debe

jamás atreverse a obrar vilmente, de modo que tenga él mismo

que escupirse a su propia cara, que avergonzarse de sí propio.»

 

– Información sobre el autor aquí.

– Descargar el libro aquí.

– Un vídeo:

– Otro vídeo:

15-M: la lucha continúa

Todos a la calle, todos a reivindicar un mundo mejor, todos a luchar por nuestros derechos, todos a luchar porque sean los que son realmente los responsables los que paguen la crisis que estamos sufriendo (banqueros, políticos, mercados, etc.).

Todos a la calle para seguir luchando.

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Y todos debemos denunciar la violencia y agresividad policial, se produzca cuando se produzca, y más aún ante gente indefensa y en situaciones totalmente injustificadas y desproporcionadas.

Manifestaciones del 12 al 15 de mayo en Madrid

  • Manifestación del 12 de mayo

Habrá cuatro puntos de encuentro a las 19h: San Bernardo, Atocha, Cibeles y Plaza de Oriente. En estas cuatro plazas confluirán las marchas que vengan desde los distintos barrios y que finalizarán con la llegada simultánea a la Puerta del Sol por cuatro calles: Preciados, Carretas, Alcalá y Arenal (respectivamente).

Una vez reunidas, se procederá a la lectura de manifiestos de las distintas asambleas y colectivos participantes y a la celebración de un picnic colectivo que concluirá con las campanadas de media noche, con las que se guardará un minuto de silencio en señal de protesta.

  • Manifestaciones del 12 al 15 de mayo

Las asambleas y debates temáticos serán las principales actividades que seguirán a la jornada de manifestación en los que poder visibilizar, entre otras reivindicaciones, la lucha de las diferentes mareas surgidas a lo largo del año. Educación, Sanidad, Economía, Vivienda, Desempleo, Agua Pública Migración y Medio Ambiente son las temáticas confirmadas hasta el momento. En la misma línea irán las actividades propuestas por el grupo de Política, que realizará talleres sobre democracia participativa y defensa de los servicios públicos, o el Tribunal Ciudadano de Justicia, que denunciará las irregularidades cometidas por entidades bancarias.

  • Para más información:

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Y solo en 4 meses y medio…

Mejor no se podría explicar la demolición del Estado de Derecho en España tras 4 meses y medio de gobierno del PP con todos sus recortes en los servicios básicos… y nos quedan más de 3 años con ellos…

Un sindiós

Todo este programa reformador de gran calado no puede ponerse en marcha sin mentir

Desde que los ministros de Rajoy, en especial Montoro y Ana Mato, decidieron explicar didácticamente los porqués de la demolición del Estado, entendemos las cosas mucho mejor. He aquí un resumen, claro como el agua, de sus argumentos: Se pone precio a la sanidad para que continúe siendo gratuita y se expulsa de ella a determinados colectivos para que siga siendo universal. Se liquidan las leyes laborales para salvaguardar los derechos de los trabajadores y se penaliza al jubilado y al enfermo para proteger a los colectivos más vulnerables. En cuanto a la educación, ponemos las tasas universitarias por las nubes para defender la igualdad de oportunidades y estimulamos su privatización para que continúe siendo pública. No es todo, ya que al objeto de mantener el orden público amnistiamos a los delincuentes grandes, ofrecemos salidas fiscales a los defraudadores ambiciosos y metemos cuatro años en la cárcel al que rompa una farola. Todo este programa reformador de gran calado no puede ponerse en marcha sin mentir, de modo que mentimos, sí, pero al modo de los novelistas: para que la verdad resplandezca. Dentro de esta lógica implacable, huimos de los periodistas para dar la cara y convocamos ruedas de prensa sin turno de preguntas para responder a todo. Nadie que tenga un poco de buena voluntad pondrá en duda por tanto que hemos autorizado la subida del gas y de la luz a fin de que resulten más baratos y que obedecemos sin rechistar a Merkel para no perder soberanía. A no tardar mucho, quizá dispongamos que los aviones salgan con más retraso para que lleguen puntuales. Convencidos de que el derecho a la información es sagrado en toda democracia que se precie, vamos a tomar RTVE al asalto para mantener la pluralidad informativa. A nadie extrañe que para garantizar la libertad, tengamos que suprimir las libertades.

Juan José Millás, 27 de abril de 2012 (El País)

Un sindiós

El hundimiento de la Universidad como institución

Un hundimiento inevitable. Unas reflexiones que nos deberían llevar a pensar en otros modelos de enseñanza que se alejaran de la esquizofrénica visión de la Universidad como mercado:

¿Por qué renuncio a la Universidad tras diez años de docencia?

© Annick Stevens
Doctora en Filosofía
Profesora de la Universidad de Lieja desde 2001

© Traducción española de Jesús G. Maestro

Hoy más que nunca es necesario reflexionar sobre el papel que deben desempeñar las universidades dentro de unas sociedades que se encuentran sujetas a cambios profundos y radicales, y que deben elegir con urgencia el modelo de civilización desde el que quieren comprometerse con la humanidad. Hasta el momento presente, la Universidad es la única institución capaz de preservar y transmitir la totalidad de saberes humanos elaborados a lo largo del tiempo y del espacio, de crear conocimientos nuevos y fundamentarlos en los previamente adquiridos, así como de poner a disposición de nuestras sociedades esta síntesis de experiencias, métodos y competencias en todos los ámbitos, con el fin de auxiliarnos en las alternativas que queremos elegir en la vida. Es cierto que en todas las épocas la Universidad ha faltado en cierto modo a algunas de sus exigencias fundacionales, como puede verse en las críticas que, constantemente, y con razón, se le han dirigido; pero no se trata ahora de invocar la nostalgia de antiguas formas. Sin embargo, nunca como hoy la Universidad ha sido tan complaciente con las tendencias dominantes, nunca como ahora ha renunciado hasta tal extremo al uso crítico de su potencial intelectual, ante la interpretación de valores y movimientos que estas corrientes imponen al conjunto de la población en general, y de forma tan particular a la comunidad universitaria.

Subyugada desde el primer momento por el poder político, como se ha visto de forma clarísima a lo largo del Proceso de Bolonia, ahora parece que son los propios gestores universitarios quienes, voluntariamente —con muy pocas excepciones—, exigen cumplir con esta huida hacia adelante, ciega e irreflexiva, hacia formas de conocimiento pobremente utilitaristas, determinadas por el economismo y el tecnologismo[1].

Aunque este hecho se fundamenta muy firmemente sobre la adhesión ideológica de quienes ejercen el poder institucional, no se habría impuesto al conjunto del personal universitario si no se hubiera instaurado simultáneamente una serie de limitaciones destinadas a paralizar toda oposición, mediante la amenaza de hacer desaparecer a todas aquellas entidades que no se sometan a la enloquecida carrera de la competencia global. Hay que atraer al “cliente” para que tenga éxito, independientemente de sus capacidades (“¡he aquí la Universidad del Éxito”!), darle un título que garantice un puesto cómodo y bien pagado, formar en el menor tiempo posible a investigadores que sean hiper-productivos, siempre según los criterios de calidad editoriales, así como excelentes gestores y directivos de empresas, dispuestos en todo momento a ocupar un puesto en las infinitas comisiones y consejos en los que se toman simulacros de decisiones —simulacros, sí, porque tanto los presupuestos como los criterios de selección y distribución del dinero se deciden en otra parte. Ni una sola cuestión se plantea jamás sobre calidad, distanciamiento crítico, o reflexión sobre nuestra civilización. La nueva noción de “excelencia” no designa en absoluto ni la mejor calidad de enseñanza ni de conocimiento, sino la mejor habilidad para acumular desmedidos presupuestos, ingentes equipos de investigación en personal de laboratorio, o largas tiradas de títulos en revistas científicas, que son cada vez más sensacionalistas en la medida en que resultan menos fiables. El delirio de evaluaciones que se despliegan a todos los niveles, desde las comisiones internas hasta el ranking de Shanghái, no hacen sino demostrar el absurdo de todos estos criterios.

El resultado de todo ello es precisamente lo contrario de cuanto se pretende promover. En sólo diez años de docencia he visto cómo la mayoría de mis mejores alumnos abandonaban la Universidad, antes, durante o en el momento de haber concluido su tesis doctoral, al darse cuenta del proceder que se les obligaba asumir a cambio de continuar con sus estudios. He visto también cómo otros renunciaban a sus competencias y verdaderos intereses intelectuales para adaptarse a determinadas áreas, así como para asumir formas de comportamiento que les permitían disponer de mejores oportunidades. Y, por supuesto, vi trepar a los trepadores, de pensamiento mediocre y astucia productiva, que saben de inmediato en dónde deben ponerse y a quién deben pegarse, que no tienen ningún inconveniente en escribir siempre de acuerdo con las normas editoriales, de modo que así todo es más rápido en tanto que menos exigente. Salvo las escasas excepciones de quienes tienen la posibilidad de llegar en el mejor momento con la mejor calificación al puesto oportuno, los demás son precisamente los más hábiles mediocres. La reciente reforma del FNRS acaba de suprimir las últimas posibilidades disponibles para aquellos estudiantes que sólo se valen de sus capacidades intelectuales, haciendo prevalecer la evaluación del laboratorio sobre la de la persona. Semejantes extravíos presentan variantes y realizaciones diversas según disciplinas y países, pero en todas partes nuestros colegas confirman las tendencias generales: la competencia que se basa exclusivamente en la cantidad; la selección de temas de investigación impuesta por organismos financieros, todos ellos al servicio de un modelo de sociedad según el cual el progreso humano se basa únicamente en el crecimiento económico y en el desarrollo tecnológico; hipertrofia de la actividad administrativa y de gestión a expensas de un tiempo que debería dedicarse a la docencia y a la investigación. Por poner un ejemplo, teniendo en cuenta los actuales criterios, Darwin, Einstein o Kant no tendrían hoy ninguna posibilidad de que los seleccionaran. Piénsese en las consecuencias que todo esto tendrá en el futuro de la enseñanza y la investigación. ¿Es que se cree posible mantener contento al “cliente” proponiéndole una formación de tan estrecha envergadura? Incluso desde el punto de vista de sus propios criterios de excelencia, la política de las autoridades científicas y académicas es sencilla y totalmente suicida.

Tal vez algunos digan que exagero, que es posible compaginar cantidad y calidad, y llevar a cabo un buen trabajo sin dejar de plegarse a los imperativos de la competitividad. La experiencia desmiente este optimismo. No diré que todo es nefasto en la Universidad actual, pero lo que hay de bueno en ella procede de la resistencia a las nuevas medidas impuestas, y no a su aplicación. Y esta resistencia se irá debilitando con el tiempo. Se confirma, de hecho, que todas las disciplinas académicas se empobrecen progresivamente, ya que las personas seleccionadas como más “eficaces” son también las menos sólidas, las más limitadamente especializadas, es decir, las más ignorantes, incapaces de comprender la complejidad de sus propios resultados.

Incluso aquellas materias con un fuerte potencial crítico, como la Filosofía o las Ciencias Sociales, se pliegan a las exigencias mediáticas y se mantienen siempre con suficiencia en un conformismo que les permiten librarse de la exclusión en la batalla de la productividad —por no hablar de la incapacidad para asumir la incoherencia entre sus propias teorías críticas y su aplicación práctica, cuyos representantes se ven obligados a adoptar, a título individual, con el fin de alcanzar un puesto desde el que hacerse oír.

Sé que muchos colegas comparten este juicio global y tratan heroicamente de salvar los muebles, en un ambiente de resignación e impotencia. Incluso se me podría reprochar que abandono la Universidad en un momento en el que habría que luchar desde el interior con el fin de invertir el proceso. Precisamente por haber llevado a cabo varios intentos en este sentido, y pese a la estima que profeso a quienes se esfuerzan todavía por contrarrestar tales estragos, creo que la lucha es inútil en las actuales condiciones, dado el poder de unión entre los intereses individuales de algunos de nosotros y la ideología general a la cual se adhiere la Universidad.

En lugar de lanzarse a nadar contra corriente, es momento de salir para dar lugar a otra cosa, para constituir otro tipo de institución, capaz de retomar el papel fundamental de transmitir la complejidad de las características de las civilizaciones humanas y de promover la reflexión indispensable que, sobre saberes y conductas, hace prosperar a la humanidad. Todo está por hacer, pero en el mundo hay cada vez más personas que disponen de inteligencia, cultura y voluntad para llevarlo a cabo. De cualquier modo, no es momento de perder energías luchando contra la decadencia anunciada de una institución que se hunde sin saber entender lo que es la excelencia.

 

Nota

[1] La palabra “tecnologismo” no está en el actual Diccionario de la lengua de la Real Academia Española. Sin embargo, la introduzco aquí con el mismo paralelismo, en relación a su campo semántico —la tecnología—, con el que el este diccionario define el término “economismo”: “Doctrina que concede primacía a los factores económicos”. Tecnologismo designaría, según el original francés al que soy fiel, aquella creencia que concede primacía a los valores tecnológicos. (N. del T.).

© Annick Stevens
Doctora en Filosofía
Profesora de la Universidad de Lieja desde 2001.

© Traducción española de Jesús G. Maestro.

¿Por qué renuncio a la Universidad?

A por la III República

Hoy 14 de abril se cumplen 81 años de la llegada de la democracia a nuestro a país y vamos a sacar las tricolores a la calle. Les vamos a decir que la democracia no se vende, que tenemos un proyecto de país, el de las mayorías sociales, los jóvenes, las mujeres y el de los trabajadores. Vamos a decirles que estamos orgullosos de nuestros abuelos. Frente a los mercados, más derechos, más democracia: III República.