Rincón exquisito

Seguro que todos tenemos un “rincón exquisito” donde disfrutar de nuestros mejores momentos.

Una buena canción en español:

Relatar el principio
no puede ser tan complicado,
antes iba deprisa,
perdóname si voy despacio.

Arrancad los motores,
que no haya silencio,
descorcharemos las mejores
bebidas que tenemos.
Aunque estoy agotado,
iré a buscar lo que me pidas.

Desde aquella habitación,
desde aquel rincón tan exquisito,
lanzamos un mensaje para todo el universo.
A través de aquel calor,
yo me transmito al exterior,
por tus gestos, en tu arte,
por los nuestros, en tu forma de entenderlo,
ha merecido…

Trataré de llevarme
imágenes que me harán la espera soportable,
fueron incalculables
diamantes al fondo en cada una de las tardes.

Desde aquella habitación,
desde aquel rincón tan exquisito,
lanzamos un mensaje para todo el universo.
A través de aquel calor,
yo me transmito al exterior,
por tus gestos, en tu arte,
por los nuestros, en tu forma de entenderlo.

Donde me sentaba yo,
escribo desde donde me sentaba yo.

Desde aquella habitación,
desde aquel rincón tan exquisito,
lanzamos un mensaje para todo el universo.
A través de aquel calor,
yo me transmito al exterior,
por tus gestos, en tu arte,
por los nuestros, en tu forma de entenderlo.

Y mientras tanto… Camps y Costa, no culpables

Este es el país que tenemos… qué vergüenza (y lo repito): los fascistas sientan en el banquillo a un juez por perseguir a los mismos fascistas… y mientras tanto, los corruptos, los ladrones y los mangantes de este país, que también sientan en el banquillo al mismo juez por investigarlos, salen absueltos de sus delitos…

Camps y Costa, no culpables

¿De verdad que España ha dejado de ser el “país de la pandereta” por antonomasia? Cada vez lo dudo más.

Como dice Gaspar Llamazares: «La justicia humana tiene esto: Que a veces se parece demasiado a la injusticia. Qué error, qué inmenso error la absolución de Camps !».

Pues a estos y a muchos otros políticos corruptos les vuelvo a dedicar una canción que ya les dediqué hace unas semanas. Para vosotros, porque os lo merecéis:

 

Novela y política

Un muy buen libro sobre la incompatibilidad entre política y arte literario. De cómo se puede escribir sobre política en una novela. Muy recomendable.

«[…] yo pienso que la novela del siglo XX, casi toda ella, es de una gran inverosimilitud. Y creo que la causa está relacionada con la prohibición de la política. No digo que la novela del siglo XX sea mala, pero es insuficiente. Como si hablase de un mundo donde todas las personas tienen un solo brazo y una sola pierna y un solo ojo y media nariz y donde los cristales no se rompen al caer.»

(Belén Copegui, Un pistoletazo en medio de un concierto, 2008)

A forest…

Más buena música para empezar el año: A forest de The Cure, canción de siempre, perfecta, y en esta versión de uno de los conciertos de su Wish Tour (1992-1993)… simplemente espectacular, impactante, emocionante…

«It’s always the same
I’m running towards nothing
Again and again and again»

Come closer and see
See into the trees
Find the girl
While you can
Come closer and see
See into the dark
Just follow your eyes
Just follow your eyes

I hear her voice
Calling my name
The sound is deep
In the dark
I hear her voice
And start to run
Into the trees
Into the trees

Into the trees

Suddenly I stop
But I know it’s too late
I’m lost in a forest
All alone
The girl was never there
It’s always the same
I’m running towards nothing
Again and again and again.

She said “could you take me home tonight?
It’s the only way i know.”
She said “could you take me home tonight?
There’s no other way i know.”
She said “you know the way you used to do.”
“of course I’ll take you home.”
“you know the way you used to do.”
“of course I’ll take you home.”
“This kiss could cost my life.”
Is all you see in her eyes.
“This kiss could cost my life.”
Is all you see in her eyes.
It’s all you see in her eyes.
She said “take my hand, take me home.”
She said “take my hand, take me home.
“Take me home.”
“Take me home.”

The New Year

Feliz Año Nuevo a todos y todas.

Que vuestros deseos, o la mayoría de ellos, puedan verse cumplidos, y que podáis ser lo más felices posible… a pesar de todos los recortes y de los obstáculos que el poder político nos ha puesto en el camino del nuevo año.

Besos y abrazos,
Juanpe

so this is the new year.
and i don’t feel any different.
the clanking of crystal
explosions off in the distance (in the distance).

so this is the new year
and I have no resolutions
for self assigned penance
for problems with easy solutions

so everybody put your best suit or dress on
let’s make believe that we are wealthy for just this once
lighting firecrackers off on the front lawn
as thirty dialogues bleed into one

i wish the world was flat like the old days
then i could travel just by folding a map
no more airplanes, or speedtrains, or freeways
there’d be no distance that can hold us back.

there’d be no distance that could hold us back (x2)

so this is the new year (x4)

Y os dejo, también, con Eduardo Galeano y sus deseos para 2012:

Ojalá seamos dignos de la desesperada esperanza.

Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos, porque de nada sirve un diente fuera de la boca, ni un dedo fuera de la mano.

Ojalá podamos ser desobedientes, cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común.

Ojalá podamos ser tan porfiados para seguir creyendo, contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena, porque hemos sido mal hechos, pero no estamos terminados.

Ojalá podamos ser capaces de seguir caminando los caminos del viento, a pesar de las caídas y las traiciones y las derrotas, porque la historia continúa, más allá de nosotros, y cuando ella dice adiós, está diciendo: hasta luego.

Ojalá podamos mantener viva la certeza de que es posible ser compatriota y contemporáneo de todo aquel que viva animado por la voluntad de justicia y la voluntad de belleza, nazca donde nazca y viva cuando viva, porque no tienen fronteras los mapas del alma ni del tiempo.

(Eduardo Galeano, 2012, http://eduardogaleano.org/)